El niño se llamaba Nacho y vivía al sur de la lejana Argentina, en un pueblo de postal navideña ubicado en la Patagonia, ese pueblo era Bariloche.

A ella la llamaban Pilina, ya que tenía el mismo nombre que su madre y de alguna manera había que diferenciarlas. Vivía en un precioso pueblo del suroeste de Extremadura (España) llamado Zafra.

Ambos crecieron sanos y felices, disfrutando de sus familias, amigos, cumpleaños, navidades, fiestas, vacaciones sin tener que ir al colegio,…. y de todo lo que le rodeaba.
Pero las primaveras (y veranos-otoños-inviernos) iban pasando y esos niños alcanzaron la edad "adulta".
En el país de Nacho, la situación económica se puso algo difícil y decidió irse con su padre a Italia (país de sus abuelos) a buscar trabajo para así poder ayudar a su familia. El destino lo ubicó en un pueblo cercano a Florencia llamado Comeana donde encontró trabajo como "artista de la piedra".

Por otro lado, cuando Pilina acabó su carrera decidió irse a trabajar a Florencia con un grupo de amigas, ya que las condiciones laborales que le ofrecían eran buenas y era una gran oportunidad.

Pasó casi un año y Pilina y Nacho se cruzaron por Florencia alguna vez sin saber que acabarían juntos.

La noche del 20 de septiembre del 2002, Pilina salió con sus amigas y otra gente que había venido a visitarlas. Estaban en “El Andrómeda”, su bar de referencia cuando apareció Nacho. Iba solo, llevaba una camisa a lo Gaudí muy graciosa (jajajaj) y como las amigas de Pilina lo conocían le dijeron que se uniese al grupo,…y como no … accedió encantado. “Vamos Nacho baila con nosotras…” pero él no quería y les decía no os preocupéis yo me quedo aquí cuidando vuestros abrigos (jajajajajj…). Parecía un guardaespaldas allí de pie, con aquella postura, y para hacerlo mas divertido sacó un gorro de bufón con los colores de “La Fiorentina” lleno de cascabeles. Pilina, al ver los cascabeles decidió pedirle uno porque le gustaron mucho. Nacho respondió un " si me das un beso te doy un cascabel ". Pilina al principio intentó convencerlo para que se lo diera sin más ,pero al final sucumbió. Le dio ese beso a cambio del cascabel y desde esa noche no han vuelto a separarse.




Conocieron a sus respectivas familias y decidieron iniciar su nueva vida en España, en Zafra, donde desde entonces han compartido sus buenos y malos momentos, pero al fin y al cabo sus momentos.

Tras nueve años, por fin, deciden casarse, y esa ocasión merece celebrarlo con su gente y hacer una gran fiesta que ya os contaremos que tal fue.....
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